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A prueba Toyota Yaris Cross: pintón, excelente en consumos y con buena dinámica y gran maletero

  • Su hibridación completa le otorga la etiqueta ECO de la DGT, pero destaca por unos envidiables consumos medios que rondan los 5 l/100 km

  • Sus equilibradas dimensiones y diseño atractivo se complementan con una buena calidad dinámica y una destacada versatilidad

Toyota no engaña con su Yaris Cross. Los japoneses han tomado la plataforma del Yaris, han sobredimensionado su carrocería adaptándola a un llamativo diseño de todocamino y han mejorado algunas de sus características interiores -la instrumentación, la pantalla y conectividad- para modernizarlo y adaptarlo ligeramente en precio.

Se trata de una transformación muy conseguida que resulta muy atractiva para una gran mayoría de conductores y que aporta una versatilidad de uso destacable, todo muy en línea con lo que busca un usuario de este segmento. Esto es debido a su mayor espacio interior, buen maletero y a unas sensaciones dinámicas agradables con algún pequeño “pero” que veremos luego. A todo esto su hibridación clásica o completa le adorna con la etiqueta ECO de la DGT, importante detalle, pues es un coche muy pensado para dar servicio en la ciudad a pesar de su carrocería tipo todoterreno.

Cómo es

Este modelo es el Toyota Yaris Cross Hybrid 120 H Style, el equipamiento intermedio entre el de entrada de gama y el superior o Adventure, que ya incorpora un sistema de ayuda a la tracción con las cuatro ruedas que es el más alto de la gama. Vamos a correr el riesgo de decir que seguramente este Style es el más solicitado debido a su equilibrio entre equipamiento y precio.

- Mide 4,18 metros de largo, por 1,77 m de ancho y 1,56 de alto, lo que le hacen 24 centímetros más largo que el turismo Yaris del que toma el nombre, dos centímetros más ancho y seis más alto. Aprovecha esos centímetros de más para ofrecer una mayor habitabilidad interior para los pasajeros -sobre todo los delanteros- y también un maletero de los buenos del segmento con 397 litros (estamos en el segmento de los todocamino compactos pequeños o SUV-B). La distancia entre ejes es la misma, 2,56 metros, pero su pisada es firme gracias a unas suspensiones bastante rígidas que eliminan muy bien todas las posibles veleidades que la carrocería quisiera concederse en términos de balanceos y cabeceos. El maletero llega a 1.097 litros con los asientos abatidos y estos se dividen en tres partes, sirviendo la central como reposabrazos a los dos pasajeros laterales traseros. También abre un hueco para acceder al maletero desde las plazas traseras o transportar sin problemas algún elemento con mayor longitud.

- El motor a gasolina de tres cilindros y el eléctrico suman una potencia conjunta de 116 caballos. Puede parecer un poco justa para un coche que en vacío ya pesa 1.170 kilos a los que habrá que sumarle el peso embarcado de pasajeros y pertenencias. Sin embargo, como veremos más adelante, siempre que haya electricidad en la batería el sistema eléctrico aporta suficiente empuje en bajas revoluciones, mientras el gasolina sirve para “recoger el guante” cuando ya está más revolucionado y mantener unos cruceros más que suficientes para la gran mayoría de conductores y para los ritmos legales permitidos. Su velocidad máxima alcanza los 170 km/h, y su aceleración no es de las mejores, con 11,2 segundos para hacer el 0-100 km/h.

- La tracción en este modelo Style es delantera y su caja de cambios es automática por variador continuo con múltiples velocidades. Monta cuatro frenos de disco, siendo los de delante ventilados. El Yaris Cross no es un todoterreno, y en este modelo 4x2 sus capacidades quedan aún más limitadas, aunque sus cotas todoterreno son aceptables para la categoría, con 20 grados de ángulo de entrada, 19 de salida y un ángulo ventral de 35 grados. Su altura libre al suelo queda en los 16 centímetros, 3,5 cm más que en el Yaris turismo. Eso puede no parecer mucho pero marca una gran diferencia a la hora de afrontar obstáculos en momentos delicados en campo o en ciudad.

- Toyota dice cifra su consumo combinado y ciclo WLTP se queda en 4,9 l/100 km. Nosotros hicimos 6,1 l/100 km en autopista, 4,7 l/100 km en carreteras secundarias y 4,3 en ciudad, con una media final ligeramente superior a los cinco litros a los cien kilómetros. Unos consumos muy buenos para su tamaño, prestaciones y su filosofía que no busca las sensaciones, sino el uso racional.

- El equipamiento es completísimo tanto en seguridad como en conectividad, con el sistema Toyota Safety Sense que equipan los modelos más altos de la gama de la firma japonesa. Quizá puedan echarse en falta los avisadores acústicos de aparcamiento delanteros y traseros, aunque cuenta con una cámara de visión trasera muy práctica y funcional y su excelente visibilidad facilita el aparcamiento en los lugares más complicados. También en conectividad resulta muy completo, con Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, por ejemplo, entre otras muchas ventajas.

Cómo va

Resulta un coche agradable desde el inicio porque gracias a su altura al suelo se entra muy cómodamente en él. Además su interior te acoge muy bien, los asientos son confortables y recogen bien el cuerpo y todo queda a mano. De nuevo su altura al suelo y la cantidad de cristal a tu disposición hacen que la visibilidad sea buena en todas las direcciones. El arranque en eléctrico es suave y si se mantiene la suavidad con el pedal, el coche puede hacer unos kilómetros en modo eléctrico. Al pisar, entra en marcha el motor de combustión, lo que se nota en la rumorosidad del coche. Es un problema que se agrava algo en las aceleraciones bruscas, que como en todos los cambios automáticos CVT resultan ligeramente ruidosos. Eso mejora cuando el coche ha cogido temperatura, pero en general no es un modelo que destaque por su aislamiento.

Hemos hablado de unas suspensiones firmes, que te dejan sentir el estado de la carretera, lo que aporta la gran virtud de dotar al coche de una buena estabilidad y sensación de control y de seguridad en el paso por curva. En contra, a veces los baches resultan algo molestos y si eres de los exigentes con la comodidad puede ser que el detalle no te convenza.

En cuanto a dinámica, este Yaris Cross se maneja muy bien, es dócil, nunca da sensación de inseguridad en una conducción sensata, aunque sea rápida y te permite un “pilotaje” bastante relajado en los largos trayectos. Su frenada reactiva nos gustó bastante y la dirección es rápida y precisa sin ser pesada, lo que le gustará a las personas menos fuertes. Encontrarse un volante completamente redondo resulta agradable entre tanta “cuadratura del círculo” un poco basada en las modas.

Cuenta con un botón para cambiar entre el modo de conducción “Eco” -con el que inicia la marcha por defecto- y un modo “Power” para cuando queremos mejorar las prestaciones. Además, en la palanca de “marchas” hay una velocidad “B” que potencia la regeneración de la energía y con la que la conducción resulta aún más ahorrativa.

El espacio en las plazas traseras es digno sin más. Hay espacio de sobra para la cabeza y los pies se mueven con holgura bajo el asiento delantero. El espacio para las rodillas queda más justo y en ancho, es superior al Yaris turismo pero cinco personas en un viaje largo no irían cómodas. Las puertas no tienen un gran ángulo de apertura al igual que en el Yaris “normal”. Su maletero sí destaca por su buen tamaño y excelente versatilidad.

Su diseño es bastante vistoso. Tiene un aspecto robusto, gracias a sus grandes y cuadrados pasos de rueda y el equilibrio de sus dimensiones. Creo que la trasera está muy conseguida con un gran portón. El lateral resulta bastante similar al Rav4, su hermano mayor y muestra unos hombros anchos, mientras el frontal para mí es agradable sin más.

Las ayudas a la conducción hacen que su marcha sea más segura, está bien equilibrado en su conectividad e, importante para muchos, no agobia por exceso de tecnología, siendo su uso bastante intuitivo.

¿Interesa?

Su precio PVP es de 25.400 € [[[[]]]], un precio que no es barato, pues se trata de una cantidad en la que ya es posible optar a muchos modelos. Pero también es verdad que tiene suficientes virtudes como para ser considerado una muy buena opción dentro del segmento. Quizá atrás se quede algo justo y puede ser algo rumoroso, pero encontramos muchas ventajas que compensan estos detalles. Por ejemplo, su dinámica segura, sencilla y suficientemente ágil; su espacio bastante bueno en la mayoría de sus cotas; unos consumos excelentes, de los mejores de la categoría; la etiqueta ECO que nos evitará muchos problemas en las zonas urbanas restringidas; un diseño llamativo y unas interesantes ergonomía y versatilidad, además del habitual marchamo de calidad y dureza por los que son reconocidos los productos de la marca. ¿Es ligeramente superior de precio a otros modelos similares? Posiblemente ¿deja de ser por ello uno de los productos más equilibrados de un segmento plagado de competencia? No. Todo es cuestión de hasta dónde llega tu bolsillo y tus preferencias. Pero este Yaris Cross es un buen coche y ofrece muchas ventajas a sopesar. No obstante, hay una versión Active Tech que también es interesante y que parte de 24.400 €, mil euros que pueden inclinar la balanza a su favor.