Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros con fines analíticos y para mostrarte publicidad personalizada (recopilan datos sobre tus gustos y perfil).

Si continúas navegando por el sitio, estás aceptando su uso.

Puedes rechazar la utilización de cookies u obtener más información al respecto en nuestra Política de Cookies

A través de cualquiera de las páginas webs del Grupo tiene la opción de personalizar las cookies tal y como desee.

Los cinco escenarios clave que provocaron la explosión del macrobrote de Mallorca, el mayor de la pandemia

  • En el ferry de ida estaban "todos sin mascarilla, sin guardar distancia y borrachos", aseguran varios progenitores

  • En una de las explanadas, "bebiendo sin control, podía haber cerca de 4.000 jóvenes", cuenta uno de los organizadores

Es ya el mayor brote de la covid-19 detectado en España y no paran de sumarse casos por todo el país. Tanto es así que el Centro de Control de Alertas y Emergencias Sanitarias se ha puesto manos a la obra para coordinar la actuación y dar pautas para combatirlo.

Con los datos que se conocen hasta el momento, NIUS ha reconstruido el recorrido hecho por los cientos de jóvenes afectados y analizado los que, todo apunta, han sido los principales lugares de contagio: el ferry de ida, el concierto de reguetón, la fiesta en el barco, el macrobotellón y el ferry de vuelta. Situaciones y espacios marcados por la fiesta, el alcohol y, el escaso respeto a las medidas de prevención frente a la pandemia, tal y como ha podido saber NIUS de fuentes cercanas a sus protagonistas.

El ferry de ida

El trayecto de llegada fijó ya el inicio del macrobrote. Según las fotos y los vídeos vistos por los padres de los estudiantes, el viaje en ferry de la península a Mallorca, de más de siete horas, fue "increíble". "Todos sin mascarilla, sin guardar distancia y todos borrachos", han asegurado los progenitores.

No todos los contagiados llegaron por esa vía, pero sí buena parte de ellos. Jóvenes de distintas comunidades autónomas de entre 17 y 18 años que acababan de aprobar la EBAU y que en avión, autobús o en tren se trasladaron al puerto de Denia o Valencia para coger un ferry a Mallorca los días 10 y 11 de junio.

Los conciertos de reguetón

Una vez llegaron a Mallorca, los estudiantes se distribuyeron en varios hoteles. Cerca de 20 complejos hoteleros en las zonas de El Arenal y Magaluf. Las agencias organizadoras del viaje habían preparado varios eventos donde se volvieron a encontrar los jóvenes. Uno de ellos fue un festival de música. Cuatro días después de llegar, el martes 15 de junio, en la Plaza de toros de Mallorca se celebró "el mayor festival de reguetón de Europa", tal y como se anunciaba, con artistas venidos de todo el mundo.

La policía tuvo que intervenir y cancelar el concierto debido a los graves incumplimientos de la normativa anticovid detectados. Entre otras cosas, los conciertos con la gente de pie no están permitidos todavía en Baleares, pero tal y como se aprecia en el vídeo compartido por uno de los artistas participantes, decenas de jóvenes se agolparon frente al escenario sin cumplir las restricciones de seguridad. La mayoría de los asistentes a este concierto fueron estudiantes de vacaciones en la isla.

El domingo 19 de junio, cuatro días después, se organizó la segunda edición del festival de reguetón del RBF Mallorca Erasmus Edition. Se había pedido su cancelación por los problemas detectados en el anterior concierto pero el Ayuntamiento mallorquín aseguró que no podía cancelarlo de forma preventiva. El concierto se celebró con decenas de jóvenes sin mascarilla, agolpados de pie delante del escenario y pasándose los vasos de bebida unos a otros y sin control.

Fiestas en barco que continuaban en tierra

Además de los mencionados conciertos, otro de los eventos organizados por las agencias de viaje para los estudiantes era la fiesta en barco o también conocida como boat party. Una travesía por el mar acompañada de alcohol y música a buen volumen. Además, según el testimonio de algunos padres, al llegar a tierra "les dejaban estar en un callejón sin salida para que allí bebieran, bailaran o fumaran y así no molestaran. Un callejón -insisten- custodiado por la Policía Local de Palma".

Los macrobotellones "custodiados por la policía"

Según han explicado a NIUS varias de las agencias organizadoras de estos viajes, los eventos que ellas organizan terminan a las 12 de la noche. Por ello culpan al Gobierno Balear de permitir botellones custodiados por la policía. Al terminar los eventos programados, los jóvenes no volvían al hotel sino que se reunían en una explanada vigilada por los agentes locales para que no salieran de allí. "Bebían, fumaban y bailaban sin control. Podría haber allí cerca de 4.000 chavales. Le dijimos a la policía que no permitiera esas reuniones pero no hicieron nada", cuenta uno de los organizadores.

El ferry de vuelta

Y después de toda una semana marcada por situaciones de alto riesgo con escasas o nulas medidas de seguridad anticovid, llegó el viaje de vuelta, esta vez sin PCR o test de antígenos obligatorios. Más de siete horas de trayecto también con alcohol y sabor a despedida. Y en tierra, esperando, familiares, más amigos y alguna fiesta de fin de curso todavía pendiente. El caldo de cultivo perfecto para desencadenar el mayor brote de coronavirus detectado hasta el momento en España.