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Diferencias entre Pfizer y Moderna, ¿qué vacuna es mejor?

  • Ambas anuncian una alta eficacia, pero la de Moderna no necesita ultracongelación

  • Moderna ofrece datos que apuntan a la protección de grupos de riesgo como los mayores de 65 años

  • La vacuna de Pfizer será menos costosa de producir que la de Moderna

Una semana después del anuncio de la vacuna de Pfizer, los laboratorios de Moderna se han convertido en los segundos del mundo que informan de unos resultados preliminares por encima de las expectativas en la fase III del ensayo de su vacuna. En esta vertiginosa carrera por la vacuna que salve al mundo, ¿en qué se parecen y se diferencian?, ¿cuál de las dos suena mejor?  

Las dos compañías tienen su sede en Estados Unidos. La multinacional Pfizer se ha aliado con la biotecnológica alemana BioNTech, que aporta la investigación y desarrollo científico. Moderna cuenta con el apoyo de los principales organismos de investigación médica del Gobierno federal. Ambos laboratorios han aplicado la técnica del ARN mensajero que les ha servido para acelerar el diseño de sus proyectos de vacuna.

Altísima eficacia preliminar: 90%

Si Pfizer anunció una eficacia del 90 %, Moderna se sitúa en ese nivel equiparable, con un 94,5 %. En ambos casos, se trata de información difundida en una nota de prensa por las compañías. Las dos han recurrido a un equipo de evaluación externo, pero no han sometido aún los datos a revisión por parte de la comunidad científica. En los dos casos, al anuncio en los medios le ha seguido un chute de la cotización de estas compañías en los mercados

La agencia americana del medicamento (FDA) autorizará el uso de la vacuna siempre que sea segura -este es un requisito irrenunciable- y que su eficacia se sitúe en el 50%. En el caso europeo, el nivel de eficacia para la autorización se evaluará caso por caso. La eficacia de la vacuna contra la gripe se mueve entre el 40% y el 50%. La del sarampión ronda el 95%.

¿Qué es la eficacia de una vacuna?

La eficacia se puede medir de distintas maneras en función de las prioridades de la vacuna. En el caso de Moderna y de estas primeras vacunas en desarrollo, los objetivos iniciales son mitigar los síntomas y la gravedad de la enfermedad para reducir la carga hospitalaria. 

Más allá, el tercer objetivo que se marca Moderna es reducir el contagio para cortar la transmisión y alcanzar la inmunidad del grupo. Según estos parámetros, la vacuna puede ser, por ejemplo, ser eficaz al 90% en la reducción de los síntomas, pero mucho menos eficiente a la hora de impedir el contagio y la transmisión del virus.

Moderna aporta más información que Pfizer

Pfizer realizó su anuncio a partir de 94 casos de contagio entre las personas reclutadas para la fase III de su ensayo. No desglosó cuántos de ellos habían recibido la vacuna y cuántos el placebo, ni cuántos han desarrollado una enfermedad grave, ni dio información sobre las edades y características étnicas de los 94 casos.

Moderna ofrece muchos más datos en su nota. De sus 95 casos, cinco recibieron la vacuna, el resto el placebo. Los 11 casos graves de covid se dieron en los pacientes con placebo, ninguno en los vacunados. La FDA exige que haya al menos cinco casos graves en el grupo de placebo de cara a la autorización de la vacuna.

En los resultados también se especifica que 15 de los pacientes sometidos a prueba tienen más de 65 años y se da cuenta de la composición racial diversa de los 95 voluntarios. Sin embargo, no detalla cuántos de los mayores de 65 años estaban en el grupo de los vacunados y cuántos en el placebo. 

Moderna gana en conservación a Pfizer

Las dos vacunas se tienen que administrar en dos dosis. La de Pfizer la segunda dosis se pone a las tres semanas de la primera y en el caso de Moderna a las cuatro semanas.

Pfizer tiene que resolver el desafío logístico que plantea su almacenaje y distribución porque su vacuna requiere una conservación a menos 80 grados bajo cero.

Moderna asegura que su vacuna se puede conservar durante seis meses a menos 20 grados y hasta 30 días a menos 4 grados bajo cero. Son las condiciones de un refrigerador normal.

Pfizer gana a Moderna en producción

Pfizer anuncia la producción de 50 millones de dosis antes de fin de año, lo que serviría para vacunar a 25 millones de personas. Los compromisos de compra inicial apuntan a que la mitad de esas dosis serían para Estados Unidos.

A lo largo del año que viene, la multinacional farmacéutica anuncia la fabricación de 1.300 millones de dosis. La Unión Europea ha cerrado un acuerdo para comprar 300 millones de dosis, de las cuales alrededor de 20 millones le tocarían a España.

En su nota de prensa, Moderna también asegura que podrá suministrar 20 millones de dosis a Estados Unidos antes del final de 2020 y anuncia una producción global de entre 500 y 1.000 millones de dosis a lo largo de 2021.

La de Moderna será más costosa

La dosis de ARN mensajero de la vacuna de Moderna es de 100 microgramos por dosis frente a los 30 de la de Pfizer/BioNtEch. Según el experto en vacunas del Imperial College Zoltan Kis, esto facilitará la rapidez y el coste de producción de la vacuna de Pfizer.

Según anunció este verano el primer ejecutivo de Moderna, el precio de su dosis rondará los 39 dólares frente a los 19 dólares que ha pagado a Pfizer el Gobierno de EEUU por los primeros 100 millones de dosis.

Ambas usan la misma tecnología de ARN mensajero

Ambas vacunas se basan en la tecnología del ARN mensajero, una técnica relativamente novedosa que consiste en inyectar un ARN sintético en la célula para que ella misma fabrique los antígenos que pongan en marcha las defensas naturales del cuerpo. Hasta la fecha, ninguna vacuna de este tipo ha salido al mercado. Si se confirma el éxito de Moderna y Pfizer, esta tecnología puede convertirse en toda una revolución médica más allá de las vacunas.

Las vacunas de ARN mensajero permiten un diseño a medida y más rápido que otras vías tradicionales de fabricación de vacunas. Lo que ya han demostrado los proyectos de Pfizer y Moderna -si se confirman científicamente su éxito- es que la clave en la lucha contra el coronavirus están en actuar contra la proteína en forma de espiga que le permite acoplarse a las células para continuar replicándose 

¿Por qué es importante la fase III? 

Tanto Pfizer como Moderna son las primeras compañías en anunciar resultados de la fase III, cuando el proyecto candidato a vacuna se somete a prueba en miles de personas en lugares donde la transmisión es rampante.

En las fases clínicas I y II, la vacuna se prueba en pequeños grupos de personas para evaluar su seguridad. En la fase III, el ensayo se amplía a miles de voluntarios para seguir valorando su seguridad en grupos diversos y ver su grado de eficacia. La vacuna de Pfizer se ha administrado ya a más de 38.000 personas y su objetivo es llegar a cerca de 44.000. Moderna continúa reclutando para llegar a su objetivo de 30.000 personas en Estados Unidos.

Se trata de un ensayo doble-ciego, unos reciben la vacuna y otros un placebo, y ninguno de ellos ni los que se la administran saben qué le han suministrado. Normalmente se plantea en una proporción uno a uno, el 50% vacuna y el 50% placebo. A partir de ahí, los investigadores hacen un seguimiento a los dos grupos y a medida que se van contagiando pueden observar si la vacuna es o no eficaz y en qué medida.