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El 'efecto llamada' navideño alarma a los sanitarios: "Las aglomeraciones pueden llevar a la tercera ola"

30/11/202017:11h.
  • Las imágenes de las aglomeraciones en el centro de Madrid o Málaga preocupan a los epidemiólogos

  • Algunas ciudades como Granada han iluminado sus calles por sorpresa para no generar aglomeraciones

  • NIUS entrevista a dos expertos para evaluar el riesgo de una Navidad con menos restricciones

El encendido tradicional de las luces navideñas de grandes ciudades como Madrid o Málaga ha dejado imágenes preocupantes este fin de semana. El evento, que ha coincidido con el punto álgido de las compras relacionadas con el ‘Black Friday’, ha provocado grandes aglomeraciones de ciudadanos que poco o nada han cuidado las recomendaciones de mantener la distancia social. Una circunstancia que ha alarmado a los expertos epidemiólogos y especialistas de salud pública, que avisan: “Ese no es el camino”.

“Lo que hemos visto es muy preocupante”, asegura a NIUS Daniel López Acuña, epidemiólogo y exdirector de Acción Sanitaria en Situaciones de Crisis de la Organización Mundial de la Salud. A su juicio, las imágenes de cientos de ciudadanos agolpados en el centro de grandes ciudades con motivo del encendido navideño, o por cualquier otra causa, no se deben repetir. “Son cientos de personas que no respetan la distancia física, y que luego acuden a comercios o bares donde se quitan la mascarilla. Es un riesgo muy serio de intensificar la transmisión”, afirma este experto. Según entiende Acuña, la situación epidemiológica no es lo suficientemente leve, ni de lejos, como para permitirnos esta relajación en las medidas mínimas de prevención de contagio, y asegura, tajantemente, que “la precipitación en levantar las restricciones nos puede llevar de la mano a una tercera ola”. Avisa, además, de que esta tercera ola puede estar a la vuelta de la esquina: “Si no se pone freno a estas conductas y no se endurece el mensaje de las autoridades, en quince días podemos tener un repunte importante”.

Ya tenemos ese antecedente. El encendido navideño “ha actuado como efecto llamada para la población”, asegura Acuña, que pide a las autoridades que replanteen el sentido de este tipo de eventos habituales en fechas próximas a la Navidad: “Las ciudades deben hacer iluminados silenciosos, simbólicos, pero no podemos convertir estos eventos en los nuevos partidos de fútbol”, asegura este epidemiólogo con más de 30 años de experiencia en la OMS, que no duda en afirmar que con este tipo de actitudes, reforzadas con un mensaje laxo de los gobiernos, “estamos jugando a la ruleta rusa”.

“Las contradicciones nos llevan a la muerte”

Tan crítico como Acuña se manifiesta igualmente Joan Carles March, doctor especialista en salud pública que, desde Granada, descuelga el teléfono a NIUS. Para March, tan culpables son los ciudadanos que no respetan las medidas básicas de prevención como las autoridades, que "fomentan" este tipo de aglomeraciones con sus mensajes ambiguos: “No puede ser que la gente baje tanto la guardia, ni que las autoridades fomenten con los encendidos estas aglomeraciones”, asegura March. Para que nos hagamos una idea del riesgo de contagio que suponen reuniones masivas como las registradas en Madrid o Málaga, este doctor de la Escuela Andaluza de Salud Pública nos invita a pensar: “De todos los que se reunieron en Madrid, por ejemplo, pensemos en cuántos podían llevar la mascarilla mal puesta, o ya desgastada por un uso excesivo, o que la hayan tocado con la mano”.

Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, celebraba el pasado viernes que en Andalucía, a su juicio, “hemos doblegado la segunda ola”. Es este tipo de mensajes el que desprecia March, quien acusa a los dirigentes de acentuar la sensación de relajación que se empieza a percibir en la ciudadanía: “¿Cómo puede decir eso con 460 muertes en Granada en un mes y medio?.” Y denuncia: “Las autoridades están difundiendo un doble mensaje peligroso: nos están invitando a salir a la calle pero, al mismo tiempo, nos dicen que tengamos cuidado porque seguimos en una situación crítica. Lo que necesitamos es un mensaje único y más contundente, porque estas contradicciones son las que nos llevan a la muerte”.

Un mensaje en el que, según su criterio, falta empatía para conectar con la ciudadanía. “Echo de menos que los dirigentes nos digan cómo van a cuidar la seguridad de sus hijos o sus padres, o qué van a hacer ellos esta Navidad para no contagiarse”, afirma Joan Carles March.

A tiempo de evitar una tercera ola

Daniel López Acuña y Joan Carles March coinciden en que el camino que se está trazando hacia la Navidad es peligroso, pero estamos a tiempo de revertirlo. Para ello, ambos piden más responsabilidad individual y un mensaje más claro de las autoridades: “Seguimos en una situación crítica, lo que necesitamos es incidir en la necesidad del autoconfinamiento. Salir estrictamente lo necesario, también en Navidad”, espeta López Acuña. March, por su parte, avisa: “Sin la salud no hay economía, y no al revés”.