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Las enfermeras denuncian que la mitad de las residencias no están preparadas para la segunda ola

05/10/202013:26h.
  • Se trata de una investigación realizada con la colaboración de 250 enfermeras, que analiza la situación durante los momentos más crudos de la pandemia y en la actualidad

  • Las enfermeras tienen asignado un número muy elevado de residentes, que se incrementa en las residencias privadas, en las que se llegan a superar los 100 residentes por cada enfermera

  • El estudio detecta que durante la crisis sanitaria han fallecido una media del 5,5 % de los resistentes, en torno a 20.000 fallecidos

La pandemia por COVID-19 ha supuesto un durísimo golpe contra el sector sociosanitario. El virus entró en residencias y centros sociosanitarios haciendo verdaderos estragos y causando según cifras de estudio una media del 5,5 % de los resistentes, en torno a 20.000 fallecidos. La sociedad fue por primera vez consciente de la situación endémica que vivía este sector dedicado a cuidar de los mayores. La pregunta obligada es ¿y ahora qué?; ¿hemos aprendido algo? Ante la segunda oleada que ya se está viviendo ¿están ya las residencias geriátricas y centros sociosanitarios preparados para afrontarla?

"La respuesta es que tras la crisis inicial del COVID-19, a pesar de tener elaborados planes de respuesta casi la mitad de las residencias, el 46,3%, no están preparadas al 100% para enfrentarse a una segunda ola y para dar cobertura a sus trabajadores y sus residentes ", asegura José Luis Cobos, coordinador del estudio Análisis de la situación de las residencias sociosanitarias en España, una investigación rigurosa y profunda de la situación de este sector en toda España con datos clasificados por cada CC.AA, que se ha presentado este lunes.

"Además no hay enfermeras para sustituir a las que ya hay, así que la falta de personal y la carga de trabajo hace imposible soportar una segunda ola", explica Pilar Lecuona, vocal de geriatría de la Organización Colegial de Enfermería. 

Por otro lado han querido también mandar un mensaje de tranquilidad, "estamos mejor preparados que cuando estábamos en marzo abril pero necesitamos varias cosas de manera urgente. "Necesitamos material, que haya disponibilidad de habitaciones para realizar aislamientos, que se hagan test y que derivaciones a los hospitales que sean una realidad y no una discriminación por edad como hemos visto hace unos meses", asegura Fernando Martínez, presidente de la Sociedad Española de Enfermería Geriatrica y Gerontológica.

Para llevar a cabo este estudio se han analizado un total de 272 centros sociosanitarios de toda España con representación en todas las comunidades autónomas. La muestra contaba con un 25,3% de centros privadosy concertados y un 74,3% públicos. Asimismo, también se han analizado centros de todos los tamaños, que van desde los pequeños con 25 residentes hasta los más grandes, que cuentan con más de 100 residentes.

Una enfermera para 100 residentes

Uno de los datos más preocupantes obtenido en el estudio es el elevadísimo número de residentes que tiene asignado cada enfermero en el sector sociosanitario, que se incrementa todavía más en los turnos de tarde y noche y de fin de semana. De forma global, un enfermero tiene asignado un total de 46 residentes por la mañana y 71 por la tarde, un valor que se multiplica en el caso de los domingos y festivos: 71 pacientes por enfermero en los turnos de mañana y 92 por la tarde. Estos datos se multiplican cuando se trata de residencias del ámbito privado, donde se llegan a superar los 100 residentes asignados en los turnos de tarde de fin de semana.

Para los enfermeros, los datos de asignación de residentes por enfermero resultan "extremadamente preocupantes". "Difícilmente se puede prestar el cuidado adecuado a las personas residentes cuando un solo enfermero tiene entre 50 y 100 personas a su cargo y muchos centros ni siquiera cuentan con enfermeros en su plantilla", resaltan. Esta sobrecarga obliga a los enfermeros a tener que delegar algunas tareas y actuaciones en el 93,7 por ciento de los centros, las cuales son realizadas fundamentalmente por auxiliares y los llamados gerocultores.

"Debería haber una enfermera 24 horas, con eso muchas de las derivaciones al hospital se pararían y sería la enfermera quién se ocupara de atender al paciente. No es tanto medicalizar las residencias sino poner recursos para ello", añade Lecuona.  

Datos del estudio

Las residencias públicas tienen personas con mayor grado dependencia, un 39%, frente a un 26% en las privadas. Las residencias públicas son las que cuentan en mayor medida con una unidad de hospitalización frente a las privadas (38,6% vs 21,8%). La mayoría de las residencias (69,5%) posee coordinación con otros centros de atención al residente. Esta coordinación es mayor en las residencias públicas (77,1%) que en las privadas (66,8%). Sólo tres de cada 10 residencias tienen historia clínica compartida con otros centros. La historia clínica compartida tiene mayor presencia en residencias públicas (44,3%).  

Un 20,7% de las enfermeras que trabajan en las residencias analizadas posee una antigüedad en el centro de menos de un año y el 57,5%, menos de cinco años. Los profesionales de las residencias públicas tienen mayor antigüedad que los de las privadas. "Las contrataciones en centros residenciales deben ser a personal que tenga la especialidad o conocimientos en Enfermería geriátrica", añade Cobos.

Durante la crisis sanitaria han fallecido una media del 5,5% de los resistentes de los centros. Lo que supondría en torno a 20.000 residentes fallecidos. Las residencias públicas son las que presentan casi la totalidad de residentes con síntomas y sin test. También poseen un porcentaje de fallecidos mayor que las privadas.

En el 76% de las residencias los profesionales de enfermería y otros trabajadores han tenido que reutilizar el material de protección.

El 94,9% de los centros analizados han realizado test entre sus trabajadores. De media, estos test se han aplicado al 95% de los trabajadores. El 11,3% de los trabajadores a los que se les ha realizado el test ha dado positivo. 

Retribiucion anual de los enfermeros. La retribución anual bruta en las residencias privadas es inferior a la de las públicas. El 70% de las residencias privadas paga menos de 20.000 € brutos a sus enfermeras; frente al 73% de las residencias públicas que pagan más de 20.000 €.

Manuel Cascos, presidente del Sindicato de Enfermería SATSE, asegura que "es necesario una coordinación fluida, y es urgente hacer un plan de contingencia para que nuestros mayores no vuelvan a pasar por lo que han pasado". 

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