Yolanda, la enfermera ingresada en su propia UCI: “No quería venir porque sabía que estamos saturados”

Yolanda Cano ha estado 15 días ingresada en la UCI del Hospital Costa del Sol, en Marbella, donde ella trabaja como enfermera
Al despertar creía que solo había dormido un 'rato', y habían pasado 15 días
“Mi madre estaba el lunes en casa y el martes en la UCI, no lo podíamos creer”, cuenta a NIUS su hija
Yolanda Cano entró hace 21 días en el Hospital Costal del Sol, en Marbella, donde trabaja como auxiliar de enfermería entre Urgencias y la UCI. Pero esta vez no lo hacía para trabajar, sino porque necesitaba el cuidado de sus compañeros. Llegó en silla de ruedas: “Ni siquiera podía caminar porque se asfixiaba”, cuenta a NIUS su compañero Juan Carlos Miranda, enfermero de Urgencias.
En cuestión de horas pasó al otro lado de la barrera. Llevaba aguantando unos días: “No quería venir porque sabía que estamos saturados, pero iba a peor. Menos mal que al final vino porque las constantes las tenía alteradas y la saturación de oxígeno muy bajita". No mejoraba ni con la respiración artificial, con lo que llaman los sanitarios “las gafas nasales”, la oxigenoterapia de alto flujo.
Temía que la intubaran porque ahí pierdes el control y te entregas a la medicina
La misma madrugada ingresó en la UCI porque no mejoraba. La tristeza inundó el hospital: “Tener a un compañero así da mucho miedo, y mucha rabia”, confiesa. Yolanda es de las que se hace notar. “Tiene un gran sentido del humor, es una persona entrañable y verla así nos ha afectado bastante”, asegura.
Mi madre estaba el lunes en casa y el martes en la UCI, no lo podíamos creer
Muchos sanitarios llevan meses esquivando el coronavirus, pero otros como Yolanda Cano no lo han podido evitar. “Ella era consciente de que estaba grave”, cuenta a NIUS su compañero. “Temía que la intubaran porque ahí pierdes el control, te entregas a la medicina”, explica. El hecho de desconectar de la vida, del entorno, es lo que da más miedo porque no se sabe cuánto tiempo durará. “Yoli solo repetía que confiaba en nosotros y sabía que haríamos todo por curarla”.
Mientras estaba intubada sus compañeros de la UCI la han cuidado, como ella cuida a sus pacientes. Le ponían las canciones que le gustan, y audios de la familia para animarla.“Nos ha costado muchas lágrimas, ha sido muy duro”, reconoce su compañero.
El pasillo de la emoción
Quince días después, la incertidumbre y la rabia se transformaron en fuerzas para aplaudir. En el pasillo del hospital formaron los compañeros una larga fila. A pesar de las mascarillas se les notaban las sonrisas porque "la murciana entrañable" subía a planta.
Mientras tanto, la preocupación también estaba fuera: “Mi madre estaba el lunes en casa y el martes en la UCI, no lo podíamos creer”, relata a NIUS Rocío Valenzuelo. Asegura que han sido días muy duros hasta que una videollamada volvió a unirlos. Yolanda Cano pensaba que se acababa de dormir y preguntó a su familia qué hacían allí todos juntos si tenían que estar confinados.
Los aplausos fueron un chute de energía. “Es muy, pero que muy activa y está deseando volver”, reconoce a NIUS su hija. Aún le queda por delante una larga recuperación para volver a la UCI. Eso sí, la próxima vez “que sea para cuidar de los demás”, en su trabajo, haciendo lo que más le gusta.