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Los datos de telefonía marcan los puntos en los que el sonar buscará a las niñas desaparecidas en Tenerife

  • La búsqueda en el fondo del mar podría llevar entre una y dos semanas

  • Los investigadores han estudiado los datos de telefonía móvil y los contactos de radar de Salvamento Marítimo

  • La madre de las niñas difunde una nueva carta: "seguimos esperando el hermoso milagro de que vuelvan"

El buque Ángeles Alvariño del Instituto Español de Oceanografía continúa su rumbo hacia Tenerife para participar en las labores de búsqueda de Olivia y Anna, las dos menores desaparecidas junto a su padre Tomás Gimeno, hace ya casi un mes. El navío salió de A Coruña el lunes y este martes ha hecho escala en Cádiz. Está previsto que llegue al puerto de Santa Cruz este domingo.

Transporta un robot submarino -el Liropus- ,capaz de operar hasta a 2.000 metros de profundidad. Los investigadores de la Guardia Civil han estudiado los datos de telefonía móvil y los contactos de radar de Salvamento Marítimo y ya han conseguido identificar los lugares en los que la embarcación del padre se detuvo y, por tanto, donde pudo arrojar los cuerpos de las niñas y posteriormente suicidarse. Esa es la principal hipótesis con la que se trabaja aunque no se descarta ninguna.

Con esos datos el robot comenzará la búsqueda selectiva mediante cuadrículas de rastreo. Lleva un sonar incorporado, un sistema de iluminación de 17.000 lumens y unos brazos articulados para la extracción de objetos. Es capaz de subir y bajar del agua tantas veces como sea necesario, algo que no pueden los buceadores debido a los cambios de presión que sufre el cuerpo humano. Pesa media tonelada y va propulsado por seis motores. 

La búsqueda se prevé muy complicada, ya que en los puntos identificados las profundidades llegan a los 1600 metros y está previsto que dure entre una y dos semanas. 

Carta de la madre

Aún así Beatriz, la madre de las pequeñas, está convencida de que su expareja ha podido huir a otro país con sus hijas. Este martes envió una nueva carta a los medios de comunicación solicitando colaboración ciudadana para localizar a las menores. 

"Hace cuatro semanas que el tiempo se detuvo y cada día aumenta las ansias de tenerlas conmigo de vuelta. La fe de que vuelvan es lo que me mantiene fuerte y optimista, simplemente no hay otra opción para mí. Como madre, tengo y quiero ser un ejemplo para ellas, por eso mi fortaleza es más fuerte que mi debilidad. Solo miro en una dirección fuerte y firme: Reunirme con ellas hoy", comenzaba la misiva.

Esta publicación coincidía con el Día Internacional del Niño Desaparecido. La mujer quiso solidarizarse con otras familias que han pasado por la misma situación. "Hoy más que nunca sé y entiendo lo que otras familias sufren al impactarse con una inesperada desaparición de un ser querido. Es como entrar en otra dimensión, en un mundo desconocido", confesaba dolida. 

"La ausencia de un familiar desaparecido no hay palabras que lo describan, la impotencia, la ilusión y los miedos se mezclan dentro del mismo cuerpo. Y más aún si se trata de un niño. El sentimiento es indescriptible. Pero se necesita de la sensibilidad social para que se sigan buscando y uniendo fuerzas y apoyos para todos los que seguimos buscando y esperando el hermoso milagro de que vuelvan", decía, consciente de los esfuerzos que están haciendo los agentes del instituto armado. Nunca ha perdido la esperanza de encontrar a sus hijas con vida.